Una pequeña minoría de profesores conscientes
Salir de la ampliación de Ciencias y entrar en la de Letras era pasar del caos al país de las hadas. Para entrar en la Facultad de Derecho propiamente dicha, se tenía que pasar por una ampliación que no ampliaba nada, pero que, por el hecho de contener una cantidad discreta de estudiantes, parecía un oasis. Una masa de doscientos ochenta estudiantes con…


