Una fiesta de palabras
Vuelvo a visitar IES de Jerez de la frontera y alrededores con mi tocayo Pedro que, además, se apellida Ramos. De regreso, RENFE me la vuelve a jugar. Más de hora y media de retraso en el primer tren (Jerez-Sevilla) y casi pierdo el enlace (Sevilla-Málaga). La revisora tuvo que llamar por teléfono al segundo tren para que me esperaran. Yo hice mi parte: corrí escaleras arriba, pasé el control de seguridad (inevitable), bajé rápido a la vía 5.
—¿Eres el de Cádiz?
—Soy el de Cádiz.


