Cuentan que hace mucho mucho tiempo vivía un maestro zen que era bastante mayor, Felixa no me ha sabido decir la edad exacta, pero todavía seguía enseñando a quién le quisiera escuchar.
Un día, mientras conversaba con sus discípulos, pasó por allí un joven que empezó a insultarle. Primero, con insultos pequeños que, después, se fueron haciendo más y más …

