Hay una luz que nunca se apaga
El domingo pasado corrimos la carrera urbana de Torre del Mar. Esto iba a ser el año pasado, pero fue este domingo 8 de marzo. Porque el año pasado Lau se lesionó durante la preparación. La cadera. Este año lo volvió a intentar. Y lo consiguió. No hay nada que admire más que una persona que lo intenta. Reconozco que lo contrario, las personas que se dejan llevar, me alteran. No debería, pero es así. Sobre todo cuando esa persona es un familiar, un amigo, alguien que me importa más que el resto. Con perdón. Me gustaría ayudarla a que tome las riendas de su vida, sacarla de su zona de confort y que viera la cantidad de opciones que esto le ofrece. Pero no sé cómo. Y quién soy yo. En el fondo, me digo, solo soy un escritor, un juntapalabras, un contador de historias y las historias, para la mayoría de las personas son solo eso, historias. No importa el arte que haya en ellas, solo descubrir quien es el asesino. La evasión como forma de vida. También en formato libro.



