Desayunamos con calma. Has vuelto de hacerte los análisis y yo he publicado el artefacto de esta semana. Muy temprano. Normalmente lo dejo publicado para las 11:11, pero hoy he querido ver cómo reaccionabas. Te lo digo mientras desayunamos con calma. Café, tostada de aguacate y un par de galletas de las que ahora nos ha dado por bautizar como las mejores del mundo. Un capricho.
¿Quieres yogur?
Asientes. Muelo la mezcla de semillas y añado frutos secos.
¿De qué va?, preguntas.
¿El artefacto?, finjo no saber.
¿De nosotros?
De la chinchilla.
Te respondo siempre lo mismo y siempre haces esa mueca. Me gusta sorprenderte. Ver cómo reaccionas a lo que he escrito. Decepcionarte. Hay días, como este sobre el que escribo, que sé que preferirías leer sobre nosotros, como este que estoy escribiendo.
¿Puedo leerlo?, preguntas.
Me preparo un segundo café mientras vas a por el móvil. Desbloqueas, abres el correo, ignoras la entradilla, pulsas en el enlace (no sabía que le…

