Entretengo y alimento a los gatos
Tenía pensado empezar el año publicando otro texto. Pero es dos de enero. Tal día como hoy nació la persona con la que he compartido más de la mitad de mi vida, 28 años. No se me ocurre mejor compañera para este viaje. Los que de verdad me conocen saben que yo no estaría aquí —en este lugar, en este momento— de no ser por ella. Mi mejor forma de agradecérselo es escribir. Escribir para ella. Por ella. Hubo un tiempo, cuando no me daba vergüenza escribir poesía, que le regalé un poema por su cumpleaños. Yo, que vivo en el país de las maravillas, y solo celebro los no cumpleaños. Así de extraños nos vuelve el amor.
Hoy,
dos de enero,
sigue siendo tu cumpleaños
empiezo a disfrutar de las olas,
de la espuma de las olas,
cuando rompen
en la playa
y me quedo mirándolas
de la forma que tú lo haces
sin necesidad de ayuno ni aislamiento.Hoy, sigue siendo tu cumpleaños
tengo que llegar a casa
y doblar la ropa
la ropa no
las toallas
esas toallas que siempre están húmedas
y entran y salen de la lavadora
con ciclos que nunca entiendo.Hoy es tu cumpleaños.
Como cada dos de enero
alimento y entretengo a los gatos
mientras tejo un plan alternativo
por si todo sale
o nada.Hoy,
tu cumpleaños,
todos te echamos de menos.
Ahora, que no me atrevo a escribir poemas, le escribo cartas con forma de artefacto, le regalo novelas y alguna tontería, solo para sus oídos. Ella sabe cuando me pongo en modo ficción. Aunque a veces, todavía, tarda en darse cuenta. Ella es mi socia, mi amante, mi amiga. Hemos sobrevivido del mismo táper y ahora derrochamos en la frutería. Nos vinimos solos a Málaga, dejando atrás a todos nuestros amigos, porque uno rema cuando el otro está cansado. Y, aunque es mi nombre el que sale en las portadas de los libros, ella también debería estar en la foto: es mi primera lectora, incluso cuando no sé lo que estoy escribiendo.
Cruzo los dedos para que no se me acaben las historias.


