Entre la verdad y la mentira
Llevaba tiempo con ganas de hacerlo y por fin me he decidido. Un experimento: durante los meses de julio y agosto recibirás un libro mío inédito por entregas.
¿Castigo o regalo?
A finales de agosto de 2020, sin saber lo que iba a pasar a finales de agosto de 2020, empecé a escribir un diario (íntimo). Ya, todos recordáis lo que pasó a finales de agosto de 2020. Pues a mí se me habían olvidado los detalles. Y eso es lo que cuento en este diario, una crónica más o menos exhaustiva de unos días que no olvidaremos nunca y que ya había olvidado. Por eso viene muy bien esto de llevar un diario (aunque sea en forma de artefacto) porque luego puedes volver a leerte y reencontrarte con quien eras entonces. Y puedes estar de acuerdo. O no. Pero el diario no se toca, que ha quedado un libro muy apañado, noventa páginas, que decidí bautizar como Diario de un positivo. ¿Retranca?
⚠️ Advertencia: Familiares, amigos, alumnos y personas varias que aparecéis en este diario, no os enfadéis. Esta es mi versión de los hechos. Y, como todo diario, es una simplificación. No lo he retocado porque creo que tengo que ser fiel a lo que pensé en su momento. Si algo te molesta, ofende o, sencillamente, no estás de acuerdo con lo que cuento, me escribes un correo y convierto tu nombre en una inicial, que eso queda muy bien para la posteridad.
👨🏻🎨 Para ilustrar las 18 entregas, he elegido la serie “Tema y variaciones” de Piero Fornasetti. Una preciosidad. Curiosa, la historia que hay detrás. Un día, allá por 1952, Fornasetti se encontró la imagen de Lina Cavalieri en una revista y se puso a ilustrar platos, con más o menos modificaciones, más o menos surrealistas, con el rostro de esta cantante de ópera. Nunca llegaron a conocerse en persona. Entre otras cosas, porque la musa había muerto en 1944. Eso he leído. Puedes ver todos los platos (y comprarlos) aquí. Son más de 350. Yo he elegido los 18 que mejor le van a la historia que estoy contando. Y, si algún día lo publico en formato libro, me gustaría que esta fuera la imagen de la cubierta.
🎶 Cada entrega tendrá su momento musical. 18 temas que buscan reforzar el sentido de la narración. Como en toda buena banda sonora, hay de todo: David Bowie, Wilco, música clásica, jazz, The Clash, momentos oscuros, flamenco y poesía leída a ritmo de rock, como debería ser leída toda la poesía buena (la mala no soporta una lectura en voz alta y, mucho menos, a ritmo de rock). Ivan Ferreiro, telonero. Para la portada también he utilizado una ilustración de la misma serie. Es tan obvia que parece un encargo.
🗓️ Empezamos el próximo viernes 3 de julio. Sobre las 11. La segunda entrega será el martes 7 y otra, el viernes 10 y así. Un no parar. Tú, ahí en la playa y venga a leerme. Yo, en medio de la montaña, y venga a darme cuenta de todo lo que he leído y lo poco que retengo. Tú, ahí con el móvil en la mano y venga a escribirme un correo para decirme lo que piensas; yo, con el portátil esperando que alguien me escriba un correo para decirme lo que piensa.
Lo que más rabia me da es que no podré seguiros contando como crece Piter y lo bien que se porta Simba con su hermano rata pestosa bebé histérico ay qué bonito le arranco la cabeza. Quien sabe si dentro de seis años me apetecerá publicarlo. Por ahora, os tendréis que conformar con la fotografía que remata este artefacto.
Lau y yo hemos visto el documental Antihéroe sobre el Lichis, el que fuera cantante de La cabra mecánica. Ya sabéis cómo me gusta cuando los cantantes dicen verdades sobre la industria de la música. Pues aquí tenéis unas cuantas. El documental está disponible en RTVE y deberían proyectarlo en todos los IES. Mejor, todos los padres deberían ponérselo a sus hijos cuando les digan eso de “Mamá, quiero ser artista”. Todo mi respeto y admiración para el Lichis, que no se dejó engullir por el personaje y que está vivo para contarlo. Ole. Ese momento, en el que reconoce que “pensó en desaparecer” deberíais compartirlo todos en redes sociales. Que yo no tengo. Cuando escribí el diario, sí. Qué tiempos. No lo hecho nada de menos.
Y, ahora, un momento musical. Del Lichis.
Y la fotografía de Piter y Simba que os he prometido más arriba.
Feliz verano, si no nos leemos antes.
¿Te ha sabido a poco esta entrega? ¿Necesitas tu trocito de vida? Te invito a (re)leer “Distancia” y me dices si esto de llevar un diario merece (o no) la pena.
Distancia
Felixa nos recibe, cada vez que salimos al jardín, con un endecasílabo de maullidos. Tanto es así que se está quedando afónica. Y tú la has bautizado con el nombre artístico de La canija de las Biznagas. Creo que toda la urbanización escucha mis conversaciones mañaneras con ella porque, claro, no voy a salir al jardín y, ante tal bienvenida, no le voy a corresponder. Así que yo también le pregunto qué tal le ha ido la noche, o la mañana, o el ratito que sea que hemos pasado sin vernos. Da igual que hayan pasado minutos que horas. Felixa te dedica un canto completo y se te enreda entre las piernas.





