Despierto solo en nuestra cama. Lau ha ocupado la habitación de invitados y ha dormido con la puerta cerrada. Me siento extraño. Saber que está en la habitación contigua, tan cerca. Telma entra con su maullido exigente, la acarició y se tumba sobre mis chanclas. Todavía doy vueltas en la cama con estos pensamientos. Y otros. ¿Síntomas? Ninguno. Quizá un…
© 2026 Pedro Ramos · Privacidad ∙ Términos ∙ Aviso de recolección
Substack es el hogar de la gran cultura


