Con la mascarilla pico pato, como llamamos a la FFP2, entro en el Hospital, me desinfecto las manos con gel hidroalcohólico que hay en una mesa frente a la puerta. En la recepción no hay nadie. En los pasillos no hay nadie. El hospital está desierto. Hay un cartel en el mostrador de recepción: “Les seguiremos atendiendo en Urgencias”. Hemos pasado por U…
© 2026 Pedro Ramos · Privacidad ∙ Términos ∙ Aviso de recolección
Substack es el hogar de la gran cultura


