Miércoles, séptimo día de la cuarentena
Suena el despertador, pero no me levanto hasta las ocho. Tengo sueño. Me preparo una infusión de jengibre y limón mientras chequeo el correo. En teoría tengo una clase a las doce y media. Pero ayer no había recibido los deberes. Los envío a la una y veinte de la madrugada. Leo el ejercicio, me arranca varias sonris…


