Cómo Piter llegó a nuestra vida
Uno de mis cometidos en nuestra relación es buscar las películas/series que luego compartimos en nuestro pantallón y, para el sábado por la noche, tenía dos muy buenas opciones que proponerle a Lau. Una película sobre un tipo que se encuentra un gato blanco y negro idéntico a Felixa o una película sobre un tipo al que se le va la pinza y empieza a matar gente. Ternura contra un thriller con un 6.8 en IMDB. Cualquiera de las dos me parecía genial para rematar un sábado en el que casi no nos habíamos separado. Y no sabía muy bien qué le apetecería a Lau. Siempre me sorprende. Como adicta a los thriller que es, lo del gato blanco y negro podía no ser suficiente reclamo.
—La del gato —dijo.
“La del gato” se titulaba, en castellano, Mr. Wain aunque habría preferido que tradujesen literalmente el título inglés The electric life of Mr. Wain, mucho más representativo y sonoro para una película ambientada en la época victoriana y protagonizada por un tipo, el señor Wain, Louis Wain, obsesionado con la electricidad, con serios problemas de salud mental (esquizofrenia o autismo no se ponen de acuerdo) y que se enamora de la institutriz de sus hermanas (a las que tiene que mantener), salva a un gato y se obsesiona con pintarlo. Sí, el señor Wain era bastante obsesivo. De la película, del señor Wain, solo contaré algunas cosas más:



